domingo, 17 de febrero de 2013

La conspiracion avanza en nuestras narices








La conspiración golpista avanza en nuestras propias narices
Los aumentos de este año en todos los bienes y productos son escandalosamente altos...Y hasta ahora Indepabis ha sido pura bulla. Y no entiende que no se trata únicamente de impedir la especulación y el desabastecimiento. Se trata de desmontar un golpe de estado y para eso es necesaria otra manera de abordar el problema, porque ya la conciliación, los acuerdos y la cortesía están agotados.  No es la misma situación de los cuatro loquitos alzados en Plaza Altamira. Ahora se trata de un plan bien orquestado nacional e internacionalmente donde también están jugando con la salud de Chávez, los sentimientos, la incertidumbre y la desesperación de muchos venezolanos…
 La grifería, los bombillos, los artefactos e instrumentos eléctricos y mecánicos subieron entre un 30 y un 80% en algunos caso casos un 100% .Una lámpara de Neón de 32 V circular subió de 25 a 45 Bs. Un Bombillo 100 V de 10 a 25 bs. Un grifo para manguera de 50 a 100 bs...De los alimentos no se diga...Los expendedores hacen lo que le da su gana y nadie se los impide...Puros operativos y charlas pero ninguna medida efectiva... ¡Que falta hace Chávez! Nadie se atreve a decidir nada. Leyes y declaraciones van y vienen pero los precios se quedan aunque los productos desaparezcan
Es natural y lógico que ante el desabastecimiento y la desaparición de productos del mercado, por la razones que sean, una persona previsiva tome la precaución de tener una reserva de esos productos. Esa no es la razón del desabastecimiento es una consecuencia del mismo. El gobierno ha cometido varios errores en el combate al desabastecimiento, el contrabando de extracción, la distribución bienes de alto consumo, especialmente de alimentos. No se le ha dado suficiente prioridad a la soberanía alimentaria y distraemos recursos técnicos, económicos y humanos en fabricar automóviles, bicicletas, computadoras en vez de importarlas de nuestros aliados de Mercosur o del ALBA y dedicar esos recursos a la producción y distribución de alimentos y una vez alcanzada la Soberanía Alimentaria, meternos en otros campos de la producción. Otro error a mi juicio es la excesiva magnanimidad con que el gobierno ha tratado a los empresarios que se han dedicado con diversas tácticas y estrategia a boicotear la producción y el abastimiento de alimentos. La participación activa y directa de Fedecamaras en un nuevo golpe de Estado, usando el desabastecimiento como elemento desestabilizador, es evidente...Uno de sus objetivos es desbancar, El Banco de Venezuela. Muy pocos depósitos de las empresas privadas llegan a la banca pública  y tiene que enfrentar una campaña, de descredito por parte del comercio, para descalificar su desempeño. En muchos comercios todavía no llegan a rechazar los cheques y otras formas de pago pero te preguntan si no tienes de otros bancos…  Para quienes dudan de la falta de escrúpulos y la total inmoralidad y falta de ética del capitalismo basta recordar aquí en Venezuela la pelea entre la Pepsicola y la Coca-Cola, entre La Polar y la Regional. Se saboteabas los camiones, se rompían los envases unos a otros. Más de una vez se les pagaba a los choferes para que echaran los camiones cargados por cualquier barranco...En la ciudad de San José de Guanipa hasta hace poco había un deposito donde la pepsicola guardaba camiones y envases vacios de Coca cola. Por el dominio de los mercados se han provocado guerras mundiales e invasiones cono miles de millones de muertos...No duden de que los capitalistas asesinaran a su propia madre para salvar sus “negocios”
Se está hablando de equipos parroquiales para la Inspección y fiscalización de los precios, de la oferta y el abastecimiento  pero hasta ahora, el plan está paralizado por "falta de instrucciones de arriba". Yo a fuerzas de coñazos, aprendí a ser mal pensado y desconfiado en estas vainas de conspiraciones y golpes de estado. Y así como en el 2002 los golpistas estaban dentro de PDVSA y el Alto Mando Militar; no sería nada extraño que es plan golpista de desabastecimiento lo estuvieran dirigiendo desde el propio Indepabis y demás organismos implicados en el problema alimentario y en la especulación desatada. Es inexplicable que algunos establecimientos del estado cerraran sus puertas a principios de Enero porque estaña en Inventario. Es inconcebible que en los mercados libres administrados por las alcaldías es donde más especulación hay y ni siquiera abren una local de Mercal o una Arepera Socialista o una farmacia popular. Al menos en los de Cd Guayana las cosas son así. En los mercados bolivarianos los precios que no están regulados son más caros que en los abastos privados,
Si así fuera, siendo que Indepabis supuestamente fue "reestructurado”, entonces demostraríamos la inconsecuencia al elegir el personal de cualquier institución, sin importar si están o no comprometidas con los objetivos que se deben cumplir, aunque es algo que creo que sucede en casi todos los organismos del estado
Una vez que no pude con mis 4 lochas ampliar la casa por la problemática del cemento y cabilla, comencé a estudiar la posibilidad de invertirlas produciendo vegetales y criando aves, la cruda verdad es que las mafias de fertilizantes y alimento para animales es un guiso como el del cemento, estas son cosas que frenan la soberanía alimentaria, pero es que sucede lo mismo que con el control de precios, hay extracción de todo lo que está regulado, creo que vamos a tener que hacer como la vieja Alemania y construir un muro alrededor de Venezuela. El caso de las semillas, el mayor productor de la isla de ajíes y berenjenas, me dice que las tiene que fabricar o importar pues no es rentable de otra forma. 
Puedo ver una especie de contradicción en el estado, vemos a un Chávez buscando la manera de darle todo el poder al pueblo, pero extrañamente algo frena ese avance, y de que tenemos infiltrados en el gobierno pues eso no puede dudarse, hace poco y perdonen que me desvié un poco del tema algunos desarrolladores querían "despolitizar" a Linux Canaima, en otras palabras quitarle ese hermoso logro al presidente Chávez y a esta revolución, con esto quiero decir que es muy posible que existan algunos efectivos del gobierno jodiendo también con el tema del desabastecimiento.
En Guayana te anuncian venta de pollos a puerta de corral en 28 bs...Cuando te lo cobran sale a mas de 45 bs porque lo pesan, con plumas, tripas, patas antes de beneficiarlo,
En margarita a puerta e conuco esta a 35bs sin plumas ni tripas pero con patas. Desde luego que sale mucho más costoso, lo triste es que los pescadores se aprovecha de esta situación para subir los precios del pescado en una evidente especulación, el carite a 100 bs el kilo, camarones enteros a 160, tahalí paso de 35bs en diciembre a 50bs, se inventan una de que ahora no hay peces ¡MENTIRA! Chavez les dio lanchas, motores, y elimino las rastro pesca, ahora salen diciendo que hay "compatriotas" que pescan “jalando pa tierra” y ellos tienen la culpa! 
El peo no es el sistema, ni el presidente, ni los ministros, son esas plastas que abusan de sus congéneres sin ningún respeto por el prójimo ni siquiera del vecino! en resumen son enemigos y estafadores de su propia clase social.

José Machete

sábado, 16 de febrero de 2013

YO SI SE DE ECONOMIA







Yo si sé de economía.
Yo no voy a decir que no soy economista, para de una vez descalificar mi opinión. Tampoco soy mecánico; pero sé cómo funciona un motor y sé repararlo. Sé cómo se afloja y como se aprieta un tornillo, como se saca una tuerca.  No soy médico; pero sé como quitar un dolor de cabeza, curar una diarrea, atender a un herido, poner un supositorio, tomar la tensión y la temperatura, poner una inyección. Como conozco mis limitaciones, también sé cuando, es necesario consultar a un especialista. A esos que llaman "profesionales”.
No soy economista pero en toda mi vida he sido productor y consumidor, comprador y vendedor. Sé lo que es despilfarrar los recursos y sé lo que es ahorrarlos. Conozco la diferencia entre eficacia y eficiencia. Sé cómo se manipulan el mercado y los precios y la contabilidad de una empresa... También sé lo que es un Salario, lo que es Trabajo, lo que es Capital y lo que es la explotación. Sé lo que es un estafa, un despojo, un saqueo un robo y conozco la especulación y la escases. Se lo que es la Renta Petrolera lo que ha sido es y seguirá siendo para Venezuela. Por eso  soy un revolucionario, soy socialista y también soy Chávez. Si,  sé de economía y puedo opinar con conocimiento de causa y por derecho, sobre la devaluación del Bolívar o como pretenden llamarlo " el ajuste cambiario" que recuerda un chiste sobre el cochino y el chigüire, que según Vladimir Acosta en su magistral discurso en la conmemoración del 4 de febrero, fue contado por Chávez en un Consejo de Ministro. Esa vaina de cambiarle el nombre a las cosas creyendo que de esa manera dejaran de ser lo que son. Los negros, afortunadamente, no han dejado de ser negros por llamarlos afrodescendientes. Solo que ahora "como no hay negros a quien discriminar, discriminan a los afrodescendientes...De igual manera la mujeres, gracias a Dios y a la virgen,  no son más o menos hembras porque les llamen Medicas o soldadas o ministras o ciudadanas. Los presos, igual que siempre, siguen siendo “privados de libertad”. Algún día esas cosas cambiaran. Pero no será con solo cambiarles el nombre. Llegara el socialismo y el reino de la libertad, la justicia y la igualdad se impondrá y todo será como soñamos y esperamos que serán.      
Bueno a lo que iba sobre las medidas económicas. El sistema financiero nacional ha estafado, una vez más al estado venezolano. Apropiándose, esta vez, de los recursos económicos que estaban destinados para las importaciones autorizadas. Mientras el gobierno decía que había otorgado suficientes dólares para las importaciones necesaria, los comerciantes y las industrias afirmaban que no les llegaban los dólares para pagar sus importaciones tanto de bienes y servicios como de materias primas...En medio de esta controversia estaban los Bancos que como intermediarios bribones y fulleros se apropiaban  los dólares otorgados por el gobierno y les decían, a los empresarios, que el gobierno no los había entregado. Al mismo tiempo le decían al gobierno que ya se los habían entregado a los importadores. Solo que a través del mercado negro. Esta operación no era controlada por nadie y por supuesto, como siempre sucede los bancos se "ganaron" y bojo te ( 14.600 millones de dólares) según unos y más de 20.000 según otros) Por supuesto que queda al descubierto además de la estafa, continuada de los banqueros venezolanos;   una gran negligencia por parte del gobierno, que la única manera que encontró, para impedir que lo quebraran, fue una devaluación imprevista para tratar de poner  mejores controles y seguimiento sobre los dólares que salen del BCV.
Uno se pregunta, aunque no quiera crear desanimo si realmente el gobierno de Diosdado Maduro podrá detener la sangría económica, financiera, especulativa, de boicot y saboteo  o se dejara tumbar por el sistema financiero.

José Machete.

martes, 12 de febrero de 2013

LA PARTICIPACIOPN Y LA CORRESPONSABILIDAD DE LOS TRABAJADORES

LA PARTICIPACION Y LA COORRESPONSABILIDAD DE LOS TRABAJADORES

Dentro de las varias causas por las cuales nos derrotaron en la batalla económica contra la inflación, la especulación y el desabastecimiento, esta la inhibición de los trabajadores venezolanos en la tarea para construir el socialismo. No es la única ni la principal pero tiene su peso específico e influye de manera determinante en otras razones, como por ejemplo: La existencia de gerentes y funcionarios públicos ineptos, la ausencia de formación y de actitud revolucionaria en los partidos políticos etc.… El inmediatismo economicista del sindicalismo tradicional clasista o reformista, (Ya no se trata del colaboracionismo abierto con la burguesía hoy en día existen la guerra y la lucha de clases tiene nuevos escenarios donde las guerra de baja intensidad o como de cuarta y quinta generación juegan un papel determinante en la conciencia de los trabajadores. Ese sindicalismo muy apropiado para las luchas reinvindacionistas dentro del capitalismo y contra la burguesía, se convierte en una rémora cuando se trata de que los trabajadores dejen de ser recursos humanos pasivos y explotados (clase social en si), y se conviertan en hombres y mujeres activos que administran su trabajo en función de la construcción socialista (clase social para sí). Ya no se trata de atenuar la explotación de los trabajadores mediante la conquista de reivindicaciones en el salario o en las condiciones del trabajo y beneficios sociales. Ahora se trata: Primero, de derrotar al capitalismo y erradicar de raíz la explotación del trabajo, en el terreno de la productividad de las fábricas, en el terreno de la competencia comercial, que es el terreno propio del capitalismo, sin afectar la remuneración de los trabajadores. Hasta ahora, el gobierno se ha visto en la obligación, de subsidiar empresas que deberían estar produciendo ganancias y dando sus aportes económicos, para la inversión social, en esta etapa de transición hacia el socialismo. Es imperdonable que en las Empresas de Guayana hasta hace pocos años, codiciadas por el capitalismo nacional e internacional por sus márgenes y posibilidades de “ganancias”, una vez que el gobierno revolucionario las puso en manos de los trabajadores se haya desperdiciado la oportunidad de demostrar la capacidad de los propios obreros para administrar, exitosamente sus propia empresas y hoy en día, gracias a las pugnas internas por el control de sus recursos, sean percibidas por la comunidad, como empresas quebradas y corrompidas, que solo sirven para mantener la burocracia y las posiciones políticas de cogollos donde se alían, una caterva de sindicalistas privilegiados y mafias de empresarios guayaneses enriquecidos a la sombra de la corrupción en las Empresas Básicas. Segundo, de rescatar la unidad de los trabajadores para participar corresponsablemente con los demás actores nacionales e internacionales en la lucha por la Soberanía Nacional, La Democracia, La Igualdad social, El Respeto a Los Derechos Humanos, La Libertad, La Preservación de la Vida en la Tierra y la Supervivencia de la especie humana… por el único rumbo donde, hoy en día, es posible. El del socialismo científico. El capitalismo y sus defensores, que también han estudiado el marxismo, saben que la clase obrera dividida, no sirve ni para defenderse de la explotación y le montan miles de trampas, les crean ilusiones, le otorgan privilegios e intereses individuales. Crean una artificiosa división diferenciación del trabajo y los trabajadores. Empleados y obreros, intelectuales y de pala y pico, profesionales y prácticos Y lo que mejor resultados les da. Seducen a los dirigentes y sindicalistas dándoles privilegios y niveles de confort mejores que al resto de los trabajadores haciéndoles creer que algún día llegaran a ser propietarios. Estas cosas dichas de manera tan sucinta parecieran mentira. Pero no lo son. La experiencia de los propios trabajadores y la historia están llenas de ejemplos. Cuantas veces ni vemos que detrás de aparente luchas y reclamos justos se esconde una ambición personal capitalista un “ quitatetupaponemeyo” La clase proletaria dividida, actúa como los cuadrumanos ante un machete afilado, ni siquiera saben con cual mano usarlo y muchas veces al tratar de utilizarlo terminan decapitándose a sí mismos.

Pero la unidad de los trabajadores no puede ser una plegaria interminable al estado venezolano, ni un motivo más de división. A los trabajadores les llego la hora de asaltar el paraíso, tomar el toro por los cuernos y tomar en sus manos la dirección del estado. Y si no ha llegado, debe preparase porque ya está muy cerca el momento de hacerlo y el tren de la historia pasa rápido y no espera nadie. La unidad es una acción, una actividad, una práctica alrededor de un objetivo común, que en estos momentos debería ser la lucha por el establecimiento del “Control Obrero” y la constitución de los Consejos de Trabajadores

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La revoluciones son casi in-destructivas desde afuera; pero desde adentro son inmensamente vulnerables

domingo, 10 de febrero de 2013

Una Derrota Anunciada










Una derrota anunciada
No tengo la menor duda de que con la medida para aumentar el precio oficial del dólar, hemos recibido una contundente derrota política y económica. Hace meses que la oposición y las empresas privadas daban como un hecho consumado, esta devaluación y presionaban de diversas maneras al gobierno, para que tomara esta medida, A pesar de los desmentidos del gobierno, y de los esfuerzos que hiso para evitarlo, los comerciantes fijaron sus precios en enero, de acuerdo a lo que ellos calculaban que sería la devaluación y no estuvieron muy lejos de lo cierto. El gobierno termino dándoles la razón o cediendo a sus presiones, lo cual deja muy mal parado al gabinete económico del gobierno si es que se equivocaron en todos sus cálculos y no fue una conducta premeditada y debidamente calculada. Por supuesto que no es un “paquetazo neoliberal” ni mucho menos un “viernes negro bolivariano” como la sempiterna fauna del izquierdismo infantil lo quiere calificar… En todo caso, hasta ahora es una percepción que la oposición y sus medios de comunicación, la han hecho parecer como la conducta de un gobierno débil, inepto, que sin Chávez, cede con relativa facilidad, a la presión y al chantaje de las grandes empresas. Lo cual la envalentona para profundizar su ataque por esa vía y en ese frente, lo que significa que el combate no ha terminado. Porque ciertamente una devaluación de un 46.5% de bolívar no es una tontería y afecta al salario real de los venezolanos dada la dependencias económicas persistentes que tenemos frente al dólar.
Al mismo tiempo la autoridad del gobierno sufre un duro golpe porque no pudo evitar los aumentos desmesurados de los precios ni la especulación. Es cierto que las medidas económicas deben mantenerse dentro de un buen margen de discreción, para evitar que los empresarios especuladores se aprovechen, como lo hacían cuando eran ellos quienes dirigían la economía del país y compraban millones dólares antes de cada devaluación, para sacarlos fuera del país y luego traerlos y venderlos al nuevo precio. Pero en esta oportunidad, los únicos que no sabíamos nada de las nuevas medidas económicas, aunque el silencio de Jorge Giordani nos hacía sospechar algo, éramos los revolucionarios de a pie, los que no tenemos como comprar dólares ni que nos lo vendan a 1 bolívar. Aunque tampoco los queremos comprar, creemos y seguiremos creyendo lo que dice el gobierno y le apostamos a la revolución y al socialismo. Con ellas algunas veces ganamos y otras las perdemos, como nos toco esta vez... en que tanto los grandes empresarios como los altos funcionarios públicos ya sabían.
Perder una batalla después de tantas victorias no es una catástrofe irremediable, salvo que empecemos a buscar culpables dentro de nosotros mismos, a sacarnos las tripas unos a otros en vez de averiguar las razones y las causas de esta derrota que sin ser determinante no deja de tener importancia. Estamos muy lejos de las situaciones que viven los países totalmente capitalistas. Pero la existencia de una economía globalizada y la imposibilidad de construir un socialismo aislado del resto del mundo no dejan de afectarnos. Más que su poderío militar y económica que aun mantiene el capitalismo, es su capacidad de manipulación sobre el viejo sindicalismo economicista y lochero entre numerosos trabajadores y sectores sociales medios nacional internacionalmente lo que le impide a los trabajadores y al pueblo tomar el poder y adueñarse del gobierno, sobre todo en Venezuela donde la presencia y el liderazgo de Chávez es un catalizador revolucionario. Claro que el principal responsable es el gobierno pero cada uno de nosotros tiene su cuota de responsabilidad. ¿Quienes son lo que salen corriendo a comprar en grandes cantidades los alimentos y las medicinas que se agotan rápidamente? ¿Quiénes son los que pagan precios especulativos sin ninguna necesidad? ¿Quiénes guardan silencio ante el sabotaje, la obstrucción, el acaparamiento, la especulación que hacen nuestros compatriotas en las propias redes estadales de distribución de alimentos? ¿Quienes no se organizan para ejercer cabalmente el gobierno del pueblo e impedir el boicot de los empresarios a la producción y la distribución de alimentos?
En plena campaña electoral algunas personalidades advirtieron sobre la posibilidad de obtener una victoria táctica electoral pero que al mismo tiempo seria una derrota estratégica política. Entre otras cuestiones señalaban el tipo de campaña electoral populista, que hicimos. La dirigimos únicamente a conseguir votos, pero no se creó conciencia política de nuestros propios intereses y de que, lo logrado hasta ahora, no era poco. De que esos beneficios costaron, y cuestan bastantes recursos económicos del Estado, esfuerzos y sacrificios de mucha gente durante muchos años de lucha y de trabajo consecuente. Que: tal como lo dijo Vladimir Acosta en su discurso del 21 aniversario del 4 de febrero, había que defenderlos. . Por allí se nos coló un consumismo desaforado que arraso con todas la ofertas de bienes, especialmente alimentos y creó una situación que la oposición hiso aparecer como incapacidad de un gobierno inepto y sin legitimidad democrática.
Ahora más que nunca es necesario hacer un frente común, gobierno, pueblo armado y desarmado para enfrentar al capitalismo y derrotarlos mediante una ofensiva en profundidad que abarque la propiedad privada sobre los medios de producción, la productividad en las empresas del estado y la eficiencia en la utilización de los recursos. Algo de eso adelantó Jorge Giordani, pero fue muy superficial. Nuestros funcionarios deben aprender a informar sobre la cuantía y forma en que se invierten los recursos pero al mismo tiempo sobre los resultados. No basta con decir que se invierten tantos millones en educación sin decir cuántos locales se construyeron y a cuantos venezolanos se beneficiaron. El despilfarro, los excesos festivos y el consumimos fomentan una irresponsabilidad ciudadana que raya en la anarquía. Ningún país puede producir lo que necesita con dos meses de festividades navideñas, empatadas con las carnavalescas las cuales, al menos el promovido por la gobernación y las Alcaldías, en el Estado Bolívar. Son una rememoración de la colonia y del mantuanismo, repartiendo dadivas tirándole caramelos, espejitos y baratijas desde suntuosas carrozas al pueblo encandilado y ebrio de falsa alegría. Así no se construye un país y mucho menos socialista…
Todos los venezolanos debemos prepararnos para defender lo que hemos logrado. Ahora, la oligarquía parasitaria, el empresariado rentista, el imperialismo y los partidos políticos “puntofijistas” están contentos perciben un retroceso del gobierno y están, más convencidos, de que pueden, aprovechando la ausencia de Chávez, terminar de “rematar”.
No creo que sea la hora de pasarle factura a Nicolás Maduro o a Diosdado Cabello, ni a los ministros del gabinete a pesar de que algunos de ellos e “equivocan demasiado” Ellos están haciendo lo que está a su alcance. Pero la fuerza a la que se enfrentan es descomunal Aunque no deben andar buscando justificaciones ni eludiendo responsabilidades. Ni dando explicaciones sobre nuestros propios errores. Lo que tenemos es que corregirlos.
De nuevo solo la unidad, en torno al inconstante proceso revolucionario, cerrando filas al lado del gobierno y con la autoridad nacional e internacional de Chávez. Podemos detenerlos y mantener viva la llama revolucionaria y socialista…
Asumamos esta derrota tal como Chávez nos ha enseñado, con la entereza y el coraje de un tigre sabanero, con la humildad de las palomas y le certera picada de una cascabel a la orilla del camino.
Que el pueblo en la calle y al lado del gobierno y de sus Fuerzas armadas creando los mecanismos necesarios, corresponsablemente se constituya en Órganos Superiores para optimización del sistema Cambiario, del Control de Precios, de La Contraloría Popular de la eficiencia de los servicios públicos, de la Participación y de la democratización en las decisiones, política, económicas y sociales fundamentales etc…

José Machete… 

miércoles, 6 de febrero de 2013


                                     Sobre el discurso de Vladimr Acosta
El discurso, las críticas  de Vladimir Acosta no fue únicamente dirigido a la dirección del PSUV y funcionarios del Gobierno, como lo quieren hacer ver,  algunos opinadores tal vez con la intensión  de escurrir el bulto por lo que a cada uno nos toca. Es cierto muchas de las cosas que dijo Vladimir las hemos dicho antes. Ciertamente  no ante un auditorio ni con una cobertura como la que tuvo Vladimir, lo cual me hace sentir de alguna manera reivindicado, ya que jamás he podido ir mas allá de un macilento equipo parroquial. Aunque ya pase por los batallones, las patrullas los círculos de estudios etc…  No...NOOOOO  carajo ese discurso,  esa copiosa critica, que me recordó la “Canción del Sembrador” de la Zarzuela la Flor del Azafrán: “Sembrador, que has puesto en la besana tu amor, la espiga de mañana será, tu recompensa mejor”.

 Ese discurso fue para todos nosotros.  Porque la revolución es una responsabilidad compartida; no es únicamente de la dirección, ni de un solo líder, por más sabio y poderosos que sea. Cada uno de nosotros debe asumir de “verdad de verdad” el papel de Chávez para que ese clamor de que  "Todos somos Chávez"  no se quede en  consignas  vacías  como tantas otras.
La militancia revolucionaria  de a pie, la que no busca figuración, ni cargos, ni protagonismo individualistas tiene la palabra. La aspiraciones individuales no son malas “per se”, pero cuando se la coloca por encima de los objetivos supremos de la revolución socialistas,  terminan en perversiones como son las mafias políticas y los cogollos partidistas internos.
Llego el momento de decidir: O permitimos  que nos sigan utilizando  como trampa para cazar votos. O nos  convertimos en un verdadero partido revolucionario.  Ya Vladimir nos lo dijo bien claro, no tendremos la excusa de decir, “coño como no me di cuenta a tiempo”.  Al menos yo, ya me cansé de decírmelo a mí mismo, para disculpar mis propios errores…
Cada quien le está dando una  interpretación a las palabras de Vladimir. Algunos, la que más le conviene como es la de asumirla  como unos simples señalamientos, sobre la ineficacia e incapacidad de la dirección, lo cual justifica la existencia de tendencias y posiciones divisionistas. Yo creo que Vladimir estuvo bien lejos de quienes dividieron los votos chavistas a  las gobernaciones.
Una cosa es reconocer el derecho de grupos, sectores o partidos  políticos a tener sus propios candidatos y que eso no los convierta en traidores y otra muy diferente es la de  dividir la votación revolucionaria y arriesgarnos a una derrota electoral que, en esos momentos no nos podíamos  dar el lujo de soportar…Cuando Vladimir hace la autocritica sobre el PSUV, no culpa a la dirección de esa situación, nos responsabiliza y nos convoca a todos.
 Porque tan electoreros y arribistas,  fueron los que movieron influencias y tocaron teclas para ser candidatos del PSUV, como los que lanzaron candidaturas revolucionarias alternas sin ninguna posibilidad de ganar; pero aumentaron las de perder el chivo y el mecate.
Incluso hay quienes, con el pretexto del derecho a disentir y en nombre de la “democracia interna”  siguen atizando la división y haciendo le el juego a la contrarrevolución. Ambos son condiciones imprescindibles en un partido revolucionario pero cuando se usan para dividirlo y  destruirlo se convierten en  rémoras, en actitudes parasitarias que debilitan el proceso revolucionario. El amor generoso revolucionario y solidario  es una bendición de la naturaleza pero ese sentimiento posesivo, enfermizo, obsesivo e impositivo del capitalismo es una maldición.        
Vladimir nos reitera el llamado a la discusión fructífera, fecunda, fértil. Nos llama a aprender a debatir con la misma  fogosidad de los  amantes novicios, pero con la fraternal relación y camaradería de quienes están unidos,  por la pasión de la lucha por el socialismo,  la justicia, la libertad y la sobrevivencia en la tierra  de la vida y de la  especie humana.
Dice Vladimir: los años más bellos de este proceso fueron los años del despelote fueron los años 2002,  cuando uno veía a la gente cada uno con un poco de la constitución en la mano y y creando  periódicos,  que sacamos, aquí esto que hicimos, aquí esto que estamos haciendo en otro lado y todo el mundo hablaba sin miedo.
No es lo mismo entonces decirle a la gente lo que tiene que hacer  por muy  bueno que sea;  que la gente participe y recupere su protagonismo organizado luche mismo tiempo contra la rutina y contra la burocracia Lo segundo la organización popular.  Oh la organización revolucionaria ese protagonismo popular no puede ser un despelote. Tiene que ser organizado y tenemos los instrumentos lo que pasa es que los instrumentos  no han funcionado adecuadamente.
Fundamentalmente tenemos un partido que es una promesa de partido revolucionario que no ha terminado de cuajar,  el PSUV  se quedó fuera no dudo que dentro de él,  hay muchísima gente valiosa pero el PSUV tiene que pasar  de una maquinaria electoral a  un partido revolucionario.   Tiene que  superar los vicios de la izquierda, la intransigencia, la intolerancia sosa,  el sectarismo tenemos que aprender a discutir tenemos, que  prender.  Tanto que hablamos de amor, tenemos que aprender a querernos nosotros mismo porque cuando discutimos entre nosotros parecemos un par de perros rabiosos, es decir nos insultamos nos agredimos yo aprendí que ya eso no sirve y cuando se discute con un hermano, con un camarada con  una posición distinta a la  uno,  tiene que empezar por respetarlo y discutir los y con argumentos”
Estas palabras no tienen otro fin que el de tratar de romper la resistencia que existe en muchas personas, revolucionarias y no revolucionarias, al intercambio de saberes y de experiencias. Nos hemos llenado de desconfianzas que nos hacen rechazar consciente o inconscientemente, las nuevas ideas, los cambios de paradigmas y de valores éticos y morales. Se nos ha sembrado un enfermizo  temor a buscar y a encontrar la verdad, como si la verdad fuera nuestra enemiga y no es así…”La verdad siempre es revolucionaria”  y “solo la verdad nos hará libres”  
Jose[/b] Machete…[/color]

Henan Nuñes rompe con la oposicion

Caracas, febrero 6 - El diputado Hernán Núñez (Independiente) afirmó, la noche de este martes, que da su aprobación para que se investiguen los casos de corrupción denunciados en el partido Primer Justicia.

Núñez le dio la mano al presidente de la AN, Diosdado Cabello, y se colocó la gorra tricolor tras manifestar su apoyo.

"La Mesa de la Unidad es pura corrupción", aseveró.

“Rompo lazos con la Mesa de la Unidad, que no es unitaria ni es nada”, expresó.

Núñez fue candidato a la Gobernación del estado Sucre como independiente y contó con el respaldo de Voluntad Popular, partido que ya ha sufrido otras deserciones. 

domingo, 27 de enero de 2013

Entrevista La Jaribilla

Descripción: http://www.das.uchile.cl/~rmendez/Documents/Las_Casas/casas_files/casas5.jpg

La humanidad es una sola, no un cúmulo de culturas cerradas”. /Entrevista esencial. Leàla asì sea por partes
 “La humanidad es una sola, no un cúmulo de culturas cerradas”. Entrevista en La Habana
Antoni Domènech · · · · ·

07/01/13


Reproducimos a continuación una entrevista oralmente registrada que el pasado 12 de diciembre de 2012 realizaron en la ciudad de La Habana Abel Sánchez y Jesús Adonis Martínez a Antoni Domènech para la revista cubana La Jiribilla. La entrevista se publicó efectivamente en La Jiribilla, sin que el entrevistado, como estaba en cambio previsto, tuviera ocasión de revisarla para corregir errores, redundancias o malentendidos. Ahora se publica en SinPermiso con las respuestas mínima pero debidamente revisadas. SP.

La lucidez incisiva del filósofo Antoni Domènech, así como su humor punzante y espejuelillos redondos, hacen recordar, por un momento, a Pío Baroja. Pero Baroja era vasco y anarquista, mientras Domenech es marxista y catalán. De hecho, se considera un socialista sin partido y su principal clásico político es Karl Marx. De joven militó en la resistencia antifranquista, estudió Filosofía y derecho en la Universidad de Barcelona, es autor de numerosos libros sobre ciencias sociales y políticas, así como editor general de la revista de política internacional Sin Permiso. Domenech se considera socialista y partidario de la democracia a todos los niveles: ¿qué es el socialismo sino democracia económica?, se pregunta. Tal vez por eso fue invitado a venir a La Habana para participar en un debate sobre la libertad convocado por Alfredo Guevara como actividad colateral del 34 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. Allí lo entrevistamos Abel Sánchez Jesús Adonis Martínez,para La Jiribilla:

Al hablar del devenir del socialismo originario de finales del siglo XIX y principios del XX, se plantean dos tendencias: una que derivó en la socialdemocracia, con un carácter más reformista, y por el otro, un socialismo revolucionario con una actitud más drástica en lo concerniente al cambio social y que luego se coaguló en lo que hoy se conoce como el "socialismo real". ¿Dónde se ubica Ud., en el actual contexto europeo, teniendo en cuenta estos dos caminos que tomó el socialismo? Y más: ¿Desde dónde mira Ud. el mundo?
Empecemos diciendo que Lenin fue socialdemócrata la mayor parte de su vida y Rosa Luxemburgo lo fue hasta su muerte. Lenin, por motivos interesantes y justificados hasta cierto punto, consideró que no valía la pena seguir llamándose socialdemócrata luego de la gran traición probelicista de la socialdemocracia mayoritaria y ortodoxa en 1914-1918. Es interesante percatarse de que, antes de la Primera Guerra Mundial, nadie había concebido la idea de un socialismo estatista. La tradición marxista era profundamente antiestatista. Hubo algo que se llamó "socialismo de Estado" bajo la monarquía Guillermina. Los "socialistas de cátedra" alemanes tenían la idea de hacer una especie de socialismo estatista a partir de lo que Max Weber había considerado –con razón— "la burocracia más eficiente del mundo", o sea, mediante una especie de ejército de funcionarios probos y muy competentes, llegar controlar administrativamente el grueso de los resortes de la vida económica capitalista. La socialdemocracia, particularmente Rosa Luxemburgo, siempre fue especialmente crítica con esta concepción; decía que sería peor que el capitalismo tradicional competitivo, porque significaría la explotación/opresión de los trabajadores por los burgueses y, además, su explotación/opresión por un Estado autoritario.
Todo el mundo pensaba que los socialistas estatistas alemanes estaban locos; nadie creía en el cambio de siglo que fuese posible una intervención burocrático-administrativa a gran escala en los resortes básicos de la asignación de los recursos económicos. La Primera Guerra Mundial fue muy aleccionadora, y las dos personas que sacaron más enseñanzas fueron Lenin y John Maynard Keynes. Este último, era un miembro inteligente del ala izquierda del Partido Liberal británico y Lenin era un marxista socialdemócrata muy ortodoxo que pensaba en la abolición del Estado. Como buen marxista ortodoxo creía que el Estado era un horror y que la dictadura del proletariado sería algo transitorio, a imagen y semejanza de lo que fueron las dictaduras de impronta romana clásica: un dictador republicano que se hace con el control de la situación por unos meses en período de guerra civil y luego devuelve el poder al pueblo (al Senado), con la obligación de rendirle cuentas de lo hecho.
Sin embargo, en la Primera Guerra Mundial pasó algo formidable: una guerra que tenía que haber durado muy poco según los planes del Estado Mayor alemán —que eran magníficos, técnicamente hablando— se prolongó durante casi cuatro años porque el plan falló y, para colmo, terminó perdiéndola Alemania. A pesar de eso, todo el mundo quedó muy sorprendido de que ese país pudiera mantenerse en pie durante cuatro años en los dos frentes de guerra, con voluntad de combate y sin que se hundiese su economía. Durante el conflicto, se puso en práctica por primera vez la teoría de que era posible intervenir administrativa y burocráticamente en la economía a gran escala y sustituir los resortes del mercado en la asignación de recursos básicos. Era verdad, como dijo Weber, que tenían la mejor burocracia del mundo. Eso impresionó a todos, y muchos tomaron nota.
El primero fue Lenin, quien a partir de 1917, cuando ve que tiene alguna posibilidad de subir al poder, no lee otra cosa que a los economistas guillerminos. Keynes hizo lo mismo desde el otro lado del Canal. Ambos estudiaron con detenimiento el caso como uno de los grandes experimentos económicos de la historia, tal vez el mayor experimento económico realizado hasta esa fecha.
Pero después de casi un siglo de aquella Primera Guerra Mundial, las ideas de los dos –Keynes y Lenin-- no parecen estar vigentes en el mundo de hoy. Al menos, no como proyectos político-económicos vivos. ¿Qué ha pasado?
Bueno, yo no estaría tan seguro de eso. Cuando Lenin toma el poder, no lo hace pensando que los bolcheviques se van a perpetuar mucho tiempo. Nadie imaginaba en 1917 que los bolcheviques se iban a consolidar en el poder y comenzarían a "construir" (¡horrísona palabra!: Marx y Engels hablaban más propiamente de "realizar") el "socialismo en un solo país". El cálculo de Lenin y Trotsky —los dos grandes dirigentes bolcheviques; Stalin era un oscuro burócrata de provincia con cierto talento para la intriga—, cuando negocian la paz por separado en Brest-Litovsk con los alemanes, era que, inmediatamente después del fin de la guerra, comenzarían revoluciones en cadena en Alemania e Italia, los laboristas tomarían el poder en Gran Bretaña, algo extraordinario ocurriría con la tercera república francesaEllos creían haber abierto el paso para la transición y la realización del socialismo en todos los grandes países industriales.
Pero ese cálculo falló. En Italia, lejos de tomar el poder el movimiento obrero, éste fue golpeado por el fascismo y Mussolini accedió al poder en 1922. En Alemania no hubo revolución, sino la República de Weimar, con los dos partidos socialdemócratas, el de derecha y el de izquierda, en el poder, pero sin voluntad –o sin talento— para hacer cambios revolucionarios radicales. En Austria pasó algo parecido. En Hungría hubo contrarrevolución… Cuando muere Lenin (1924), el capitalismo se ha estabilizado.
Por otra parte, aquella idea de Stalin de que se puede "construir el socialismo en un solo país" atrasadísimo industrialmente no es marxista ni leninista. Lo que Stalin puso por obra (a partir de 1928) fue un despotismo expropiador de las masas para industrializar el país y convertir a la URSS en una gran potencia capaz de resistir el bloqueo occidental. Este es el origen del "socialismo real", el cual no tiene nada que ver con el marxismo originario, ni siquiera con Lenin.
Bien; ¿qué queda del "giro estatista" de Lenin y de Keynes? Una cosa que deben tener presente todos los jóvenes anticapitalistas es que no hay que creerse las fábulas neoliberales que tienden a separar, como realidades disjuntas, "Estado" y "mercado". Los mercados –hay que hablar necesariamente en plural— son realidades muy complejas, y desde luego, no hay mercados sin Estado. Todos los mercados son creaciones políticas del Estado, y muy particularmente en el capitalismo. Todos los mercados están regulados por leyes y las leyes dimanan de la soberanía política; no hay mercados no regulados políticamente.
Podemos, además, determinar la cantidad de economía pública que hay en un país. En los tiempos de Lenin y Keynes, la porción de economía pública en relación al PIB en casi todos los países de Europa no llegaba al 15 por ciento. En la Francia capitalista de hoy rondará el 60 por ciento; en los EE.UU., el 40 por ciento; en España, el 45 por ciento. Por razones poderosa que escapan a nuestra conversación actual, el capitalismo ya no puede funcionar como lo hacía en 1914, sin un Estado capaz de intervenir administrativamente a gran escala. Lo contrario son ilusiones "neoliberales", sin la menor tangencia con la realidad.
Todos usamos el término "neoliberalismo", que ha hecho bastante fortuna, pero lo cierto es que se trata de un término más bien confundente. Porque da a entender que el Estado se ha retirado de la economía, y en realidad no ha hecho eso; basta con mirar las cifras para darse cuenta. ¿Cómo funciona, de verdad, una economía capitalista? No como dicen los neoliberales o los seudomarxistas que se tragan estos cuentos. Una economía capitalista es dirigida siempre por la demanda efectiva, no por la oferta; y para que una economía capitalista actual funcione, tiene que haber un estímulo público de esa demanda efectiva agregada.
En el capitalismo socialmente reformado posterior a la II Guerra Mundial, parte de ese estímulo procedía de una constitución social, políticamente blindada, que permitía y aun estimulaba la negociación colectiva sindicatos obreros/patronal y que resultó en el crecimiento paralelo de la productividad y de los salarios reales. En eso anduvo la la socialdemocracia reformada en sentido procapitalista tras la II Guerra Mundial. Y funcionó bien por un tiempo; nunca el capitalismo fue tan estable como entre 1945 y 1980. Pero colapsó en la segunda mitad de los 70. La crisis del petróleo, el auge espectacular de los movimientos populares, de los sindicatos, de las luchas de los trabajadores, del movimiento popular vecinal, del anticolonialismo, del antimperialismo... A fines de los 60, los capitalistas llegaron a temer por la supervivencia del capitalismo, si así puede decirse; fueron grandes momentos. Pero empezaron a reaccionar. El golpe en Chile fue un aviso clave. Tenían que cambiar la situación. La situación económica de fondo, además, se complicó y quedó radicalmente alterada por el hecho de que las potencias vencidas en la II Guerra Mundial, Alemania y Japón, empezaron a convertirse en grandes potencias exportadoras, lo que trajo consigo una reducción de las tasas de beneficios de las empresas norteamericanas. Robert Brenner escribió un gran libro sobre este asunto.
Entonces, a modo de reacción, si así puede decirse, y tras distintos tanteos, vino la innovación para mí crucial del "neoliberalismo": desacoplar la demanda efectiva agregada de los salarios reales. ¿Cómo? Financiando la demanda efectiva y el consumo popular a partir de un fraude financiero piramidal a gran escala que permitió el crédito barato. O sea, financiar la economía para que, sin aumentar los salarios reales, los trabajadores puedan comprarse coches, casas, etc. El desplome a la mitad de la tasa de afiliación sindical registrado en los países de la OCDE en las tres últimas décadas tiene que ver con eso. Algunos compañeros italianos, más propensos a la hipérbole que nosotros, han hablado de un "cambio antropológico" de la clase obrera, en el sentido de que debilitó extraordinariamente la consciencia colectiva de clase.
Hubo, en Europa y en EEUU políticas de intervención estatal que podríamos llamar de inflación de activos: cuando (casi) todo el mundo puede comprarse una casa con créditos inopinadamente baratos, los precios inmobiliarios suben; una vez que esto ocurre, la capacidad de crédito de cada cual aumenta, poniendo la propia casa revalorizada como colateral del nuevo crédito, etc. . El truco básico del neoliberalismo, en Europa y América del Norte, ha sido sustituir el incremento del salario real por el crédito barato; la inflación de activos inmobiliarios y financieros ha sido el medio. Como dicho, esa política contribuyó a la idiotización (en el sentido clásico de encapsulamiento particularista en lo propio) de la población trabajadora, la hizo más individualista, desbarató a las organizaciones obreras reformistas tradicionales al arrebatarles el propósito central (la lucha por la subida de los salarios reales): hay que recordar que los sindicatos obreros, por reformistas y moderados y "traidores" que sean, son en general instituciones hostiles al espíritu del capitalismo.
¿Financiar la demanda efectiva a partir de un fraude financiero piramidal a gran escala?
También se conoce a veces como un esquema Ponzi, por el caso real de un inmigrante italiano en EE.UU. que hizo fortuna gracias a este procedimiento: vivía en un barrio de trabajadores inmigrantes italianos, y les dijo a sus vecinos sobre poco más o menos, esto: dispongo de una caja fuerte, y si me depositaban el dinero en mi caja, les pagaré un interés mensual extraordinario, muy superior al que puede ofrecerles cualquier banco normal. Así que un montón de gente, fiándose del señor Ponzi, fue dejándole su dinero. Y se convirtió en millonario, porque todo el mundo dejaba el dinero en su caja fuerte y él simplemente pagaba los intereses de los primeros depositantes con el dinero que le iba entrando de los nuevos. Pero esto es una estafa, y siempre termina mal. En el momento en que alguien no se fía o se acaba la base de expansión natural de la base de la pirámide, todo colapsa y todo el mundo encuentra que ha perdido su dinero. Sin embargo, mientras duró, todos los vecinos del señor Ponzi se creyeron ricos, y él mismo era celebrado como un promotor de la inopinada prosperidad de la vecindad. Maddoff repitió ese mismo esquema a lo grande en Wall Street hace poco, como todo el mundo sabe. Pero en un sentido más que metafórico se puede decir que de ese tipo ha sido el esquema de financiación de la economía mundial bajo el "neoliberalismo". Muchos se creyeron ricos a base de una creación de dinero ficticio por parte de las entidades bancarias mal reguladas, y cuando todo colapsó en el 2008, fue la muerte del "neoliberalismo": lo que queda es sólo un zombi, aunque peligrosísimo.
En un sentido global o planetario, la época "neoliberal" consistió en el paso de EE.UU. de una potencia económica excedentaria, que reciclaba su excedente merced a dos países (militarmente vencidos) pivotes en el Heartland euroasiático —Alemania, en Europa, y Japón, en Asia—, a una potencia deficitaria, consumidora en última instancia de los productos de las grandes potencias exportadoras del mundo, Alemania, Japón, los tigres asiáticos y luego China. Países que con su excedente financiaban a Wall Street y, a su vez, permitían la financiación del consumo norteamericano sobre la base de un endeudamiento gigantesco de las familias y las empresas estadounidenses y europeo-occidentales. Cuando esto colapsó, todo lo demás lo hizo. No creáis a los que os digan: China es el futuro. Tonterías. La China actual forma parte de este invento, y lo va a pasar bastante mal. Quisieron convertirse, y hasta cierto punto lo consiguieron, en la fábrica del mundo. Pero sus principales clientes eran Europa y EE.UU., y los dos se han quedado sin demanda efectiva.
En su artículo "Adam Smith y Karl Marx dialogan sobre el desplome del actual capitalismo financiero" Ud. asegura que el fracaso, tanto del "socialismo real" como del neoliberalismo, se debe a que ambas tendencias constituyeron sendas traiciones al pensamiento original de Marx, por un lado, y de Adam Smith, por el otro. ¿Cómo debería ser el nuevo proyecto de socialismo?
El Estado está aquí para quedarse. Mi clásico moral y político más importante es Marx, junto con Engels por quien siento una gran simpatía; pero es evidente que una economía como la actual no puede hacerse sin un papel muy importante del sector público. Pero si queremos ser fieles al espíritu ético-moral del republicanismo democrático clásico y del socialismo marxista clásico que se deriva de él, nuestra tarea es civilizar al Estado, democratizarlo en serio. El Estado es un monstruo burocrático a medio civilizar, porque las repúblicas democráticas que trajo a Europa el movimiento obrero después del final de la I Guerra Mundial fueron truncadas por el fascismo, por un lado, y el estalinismo, por el otro.
Por otra parte, los estados de bienestar general que se crearon después de la II Guerra Mundial resultan hoy en muchos sentidos bien simpáticos, pero las constituciones políticas que los alumbraron son menos democráticas que las constituciones de entreguerras. Por ejemplo, la Ley Fundamental de la República Federal Alemana es menos democrática que la constitución de la República de Weimar; la de la actual monarquía parlamentaria española, mucho menos democrática que la de la II República. Lo que sucedió es que la dirección principal del proceso constituyente de esas primeras repúblicas de entreguerras la tuvo el movimiento obrero, una socialdemocracia que todavía era anticapitalista, que daba mucha importancia al parlamento, al poder legislativo. Mientras que las constituciones de posguerra, cualesquiera que fueran sus otras virtudes, limitaron la capacidad de los parlamentos para hacer reformas económicas a fondo (así como para desplegar políticas exteriores independientes).
El "neoliberalismo" es también un intento por destruir las conquistas democráticas del movimiento obrero del siglo XX y su obra civilizadora del Estado, del poder público institucionalizado. Un intento desbaratar la soberanía nacional de los pueblos, de echar por tierra las leyes más democráticas, señaladamente el derecho laboral democrático, núcleo articulante de la constitución social y económica. En EE.UU. y Europa estamos viendo intentos no demasiado disimulados de subversión plutocrática y tecnocrática de las repúblicas. La Corte Suprema de los EE.UU. ha autorizado la donación ilimitada de dinero a las campañas políticas, lo que escandalizó hasta a Obama: ya casi lo único que falta es legalizar un mercado de compraventa abierta de votos.
El capitalismo "neoliberal" en estos momentos es un zombi , y no se ve que los capitalistas y sus agentes fiduciarios más autoconscientes dispongan ni remotamente de un plan B (a diferencia de lo que ocurrió en la crisis de los 70). Puede que acaben forjándolo, pero no se ven indicios, y lo cierto es que una nueva oleada de restaurada propseridad capitalista planetaria sería seguramente, en las actuales condiciones sociales y ecológicas del mundo, una catástrofe terrible. Y una posible explicación de la falta de un plan B es quizá que el neoliberalismo no sólo ha corrompido en sentido idiotizador la consciencia de amplios estratos de la población trabajadora, sino también la de las elites dominantes. Porque tradicionalmente hubo unas elites políticas capitalistas con distancia suficiente respecto al mundo de los negocios: verdaderos agentes fiduciarios con altura de miras y visión general. Obseven, en cambio, a las elites políticas generadas por el neoliberaismo y sus características puertas giratorias entre el mundo de los grandes negocios (frecuentemente fraudulentos) y el mundo de la gran política: tipos como Felipe González, Aznar, Schröder, Joschka Fischer, Rodrigo Rato, Strauss-Kahn, Geithner (o cualquier secretario del Tesoro estadounidense de las últimas décadas: todos, todos, hombres de Goldman Sachs, como Draghi, como Trichet). Son gentes no ya moralmente corrompidas; es peor, son gentes de visión corrompida, miopes, idiotas ópticos incapaces de ver más allá de la luz glauca proyectada por la oportunidad inmediata del negocio (fraudulento). Y esto es un drama trágico.
Ud. se enfoca en la cuestión económica, hace la crítica del capitalismo, que es la formación económica-social de lo que se ha dado en llamar la "modernidad". Ahora, desde el punto de vista cultural, ¿cuál sería el enfoque crítico a asumir con respecto a la racionalidad moderna y a esta última fase que muchos denominan postmodernidad?
Es que no estoy de acuerdo con esta formulación, aunque sé que está más o menos de moda. Existe algo que llamamos época moderna, que si queremos caracterizar de una forma que tenga un poco de contenido, más allá de la referencia cronológica, ha de verse como la lucha a muerte entre una cultura económica, social, política y espiritual procapitalista y una cultura económica, social, política y espiritual anticapitalista. Y esta es una lucha que viene de muy lejos, de mucho antes de lo que llamamos "modernidad" en sentido cronológico.
Algunos dicen que, precisamente, esa dinámica convirtió definitivamente al globo entero en un solo mundo, pues antes de la era moderna existían culturas o epistemes más o menos independientes.
Esas son exageraciones o simplificaciones sobre todo de filósofos especulativos, no de historiadores con conocimiento de causa. Responde, en buena medida, a un sesgo que introdujo el pensamiento colonialista británico (y alemán) del siglo XIX: la idea de que Europa es algo único y puro, mientras que el resto son tribus o culturas más o menos cerradas. Esto nunca ha sido así. No existe eso que llaman "pensamiento occidental": son tonterías de filosofoastros que se ganan la vida diciéndolas porque suenan bien.
Yo empecé en parte como helenista y estudioso del mediterráneo antiguo. La mitad del vocabulario del griego clásico o bien tiene raíces semíticas o bien negroafricanas egipcias. Hasta comienzos del siglo XIX, todo el mundo sabía que la principal deuda cultural de Grecia era con Egipto, y que Egipto era una cultura negroafricana. Eso pareció insoportable para los colonialistas británicos y alemanes del siglo XIX, quienes se inventaron el mito de una Grecia aria y pura, e ignoraron a Egipto y lo blanquearon. En el siglo XX, la gente llegó a creer que los egipcios eran blancos, cuando en realidad había sido una cultura negra. Lo que sucede es que a muchos les resultaba insoportable la idea de que pudiese haber una gran civilización fuera de Europa. Esa idea colonialista decimonónica, que culminó en el nazismo, la han tomado ahora los poscoloniales y los postmodernos, volviéndola al revés (como el guante derecho que, dándole la vuelta, puede vestir la mano izquierda). Nótese que los héroes últimos de muchos de ellos son Martin Heidegger y Carl Schmitt, que eran dos nazis. Para mí, que he vivido el fascismo europeo, es muy triste encontrarme con gente que se dice de izquierda repitiendo ideas de origen nazi.
Lo peor de todo es que ocurre por ignorancia, porque nunca han existido culturas encerradas en sí mismas. No hay inconmensurabilidad entre las culturas, entre otras cosas, porque somos, biológica y cognitivamente, una especie enormemente homomórfica, y es muy fácil la comunicación entre todos los seres humanos. El multiculturalismo y el relativismo prescriptivo sociológico y antropológico (la falacia, esto es de inferir impropiamente que A y no-A valen lo mismo sólo porque hay gente que cree que A y otra gente que cree que no-A) son viejos cuentos de la derecha (tan viejos como Trasímaco) que han cautivado en las últimas décadas a una parte de la izquierda académica tras la derrota post-68, sobre todo en Francia y en los EEUU.
Yo soy español y he conocido el fascismo europeo; sé lo que ha significado la cultura expresamente relativista de la extrema derecha europea en los años 20 y 30. ¿En qué países ha hecho sobre todo mella la ingenua idea de que el guante derecho del revés vale también perfectamente para la mano izquierda? No en países que han conocido en propia carne el fascismo y la cultura irracionalista de extrema derecha, antirrepublicana, antidemocrática y anti-ilustrada; sino en naciones inocentes que nunca conocieron el fascismo en esa forma espiritualmente virulenta, como Francia y los EE.UU.
Pero estará de acuerdo en que existe el eurocentrismo, en que ese concepto no es un capricho.
El eurocentrismo, en efecto, existe. Y nada es más eurocéntrico que los estudios supuestamente antieurocéntricos del postcolonialismo, el multiculturalismo, etc.; porque son hijos directos de la gran fabricación colonialista eurocéntrica decimonónica que abrió el camino intelectual, en el siglo XX, al eurocentrismo genocida nazi. Una vez más, ¿cuáles son sus autores más frecuentemente citados? Heidegger y, en menor medida, Carl Schmitt, quienes fueron nazis de carné.
¿Cuál es su presupuesto? Pues la idea, fabricada en el siglo XIX y totalmente desconocida por la Ilustración del XVIII, de que existe algo así como una Europa pura, un pensamiento occidental puro, una Grecia fundadora del mismo, una Grecia inventada que hablaba supuestamente una lengua puramente indoeuropea (indogermánica, decían los alemanes). Falsedades. Los propios griegos clásicos dejaron dicho lo contrario, una y mil veces. Y ningún ilustrado dieciochesco creyó esto; basta leer a Voltaire para saber que concebía Europa como fruto de un mestizaje. Pensemos en España, allí convivieron, muchas veces pacíficamente, germanos, árabes, bereberes, hebreos, castellanos viejos…: mil "etnias" (como se dice ahora) cruzadas. Y, como España, cualquier otro país.
No hay ni ha habido nunca una Europa pura, ni un "pensamiento occidental". El símbolo del cero lo inventaron los árabes, y el concepto lo trajeron de la India, y esa es la base de las matemáticas que aceptamos ahora. Los mayas, ahora tan de moda por las supuestas profecías asociadas al fin de su calendario, fueron grandes matemáticos que, a diferencia de los romanos y de los árabes, adoptaron un sistema numeral vigesimal, y descubrieron independientemente el cero. No es verdad que exista algo así como una ciencia que haya nacido en Europa. Es todo un gran mestizaje desde hace miles de años.
Sin embargo, los estudios producidos desde América Latina —el modo en que deconstruyen la realidad— juegan necesariamente con la condicionante de una imposición cosmovisiba de matriz exógena. ¿Hasta qué punto la instrumentalización "universal" de un concepto como la libertad, por ejemplo, está condicionada por nociones europeas?
Si lo pensamos bien y vemos la historia como realmente fue, sin la oscuridad del devoto ni la premeditación del ideólogo, comprenderemos que, en realidad, es al revés. ¿Cuándo nace la idea moderna de libertad en sus tres dimensiones: individual, popular –como república libre, como derecho colectivo— y de la humanidad en su conjunto? Nace (o renace) modernamente como reacción a lo que Bartolomé de las Casas llamó conquista y destrucción de las Indias. Nace en la España del primer tercio del siglo XVI como una reacción indignada de las personas decentes a algo que comprendían como una atrocidad. El punto culminante es la controversia de Valladolid de mediados del mismo siglo, y de ahí nace tanto.... Las ideas modernas de libertad, es cierto, se inspiran en elementos del derecho romano, natural y civil, así como en una larga elaboración popular de ideas iusnaturalisas, ligadas en Europa occidental a la lucha contra la servidumbre, que arranca en el siglo XII. Pero el gran arranque moral y político del que nace la izquierda moderna europea es la reacción de indignación contra al genocidio americano.
El partido de la izquierda española del siglo XVI, si lo queremos llamar así para entendernos, es totalmente derrotado, tras la efímera victoria de las Nuevas Leyes de Indias. Es la tragedia de España, y la vuestra también, huelga decirlo. Muchos derrotados marcharon al exilio –inveterado destino de los españoles decentes—, y adonde quiera que fueron los exilados españoles y estallaron revoluciones y revueltas, no dejaron de hacer sentir su influencia. Por ejemplo, en Holanda o Inglaterra, así como en Francia. Así que, la izquierda moderna europea es hija de América, no al revés. Es hija, en un sentido muy preciso, de la lucha de liberación de los pueblos americanos, de la reacción de indignación moral y política frente al atropello y avasallamiento de los pueblos americanos. Cuando la burguesía colonialista girondina insultaba a Robespierre y al Abad Gregoire como "Lascasistas", sabían de lo que hablaban…
Ud. hace la crítica de los estudios postcoloniales, que en gran medida se producen desde centros europeos o norteamericanos. Pero, ¿qué cree de las defensas que hacen de las especificidades culturales intelectuales y proyectos políticos que están posicionados en lo que se ha llamado la "periferia", como los países latinoamericanos?
Repito: no existe ni ha existido nunca algo llamado modernidad eurocéntrica capitalista. Existe algo que llamamos la Modernidad, que es una lucha feroz de clases, social, económica y política, así como ideológico-espiritual, desde el siglo XIII hasta hoy, en Europa occidental, y específicamente a escala planetaria desde el siglo XVI. Esa lucha tuvo básicamente dos bandos y sigue teniéndolos: están Bartolomé de las Casas, por un lado, y Sepúlveda, por el otro; Locke y su enemigo Hobbes; Kant, Robespierre, Marx y Rosa Luxemburgo frente a sus enemigos de derecha partidarios del colonialismo y de la dominación de clase…
Ahora bien, una vez que América ha sido anexada y "destruida", se dieron dos tipos de colonialismo muy distintos. Uno es un colonialismo típicamente capitalista, el inglés, que hizo un primer experimento en Irlanda, y consiste en el exterminio directo de la población indígena y la traslación de colonos a ese sitio. Por su parte, el modelo colonialista español es totalmente distinto, no se trata de un colonialismo de tipo capitalista (si "capitalismo" y "capitalista" han de tener un sentido preciso), sino de otro estilo, caracterizado además por un marcado mestizaje. Luego, América del Norte se convierte en una provincia más de Europa. Pero en la América portuguesa y española no es así, y se puede ver que los mismos debates que se producen entre izquierda y derecha en Europa, se reproducen allí junto con un intento de los herederos de los encomenderos españoles de exclusión política de lo que Mariátegui llamaba la población amerindia.
Hubo grandes rebeliones e insurrecciones indígenas que pasaron completamente desapercibidas a los investigadores europeos, la más importante de todas fue la gran insurrección aymará en el Virreinato del Perú, que abarcó a millones de personas y estuvo a punto de acabar con el imperio español en 1781. Si uno lee el mejor libro que se ha escrito sobre eso, escrito por el investigador norteamericano James Sinclair, quien pasó cerca de 20 años en Bolivia investigando en archivos esta insurrección, llama la atención que los indígenas fueron capaces de entender las categorías del derecho romano de los colonialistas españoles, asimilarlas y jugar políticamente con ellas. Además de la insurrección armada, saben pleitear legalmente. Lo que quiero señalar es algo bastante sencillo: no hay culturas cerradas, ese fue un invento de los colonialistas victorianos del XIX. En el fondo, los postcolonialistas son los herederos del peor colonialismo de los victorianos. No existen culturas cerradas, entre otras razones, porque los humanos estamos cognitivamente programados para entendernos muy fácilmente, como tantas veces ha repetido el más grande de los intelectuales públicos pro-ilustrados de nuestro tiempo, el científico y humanista Noam Chomsky..
En estos momentos, se dice que las múltiples etiquetas identitarias pueden coincidir en un mismo individuo: una identidad de género, otra cultural, otra de clase. Algunos hablan de hibridez. En ese escenario, algunos estudiosos coinciden en que para oponerse a una dominación que es sistémica, habría que hacer una especie de "traducción" de todas esas identidades. ¿Cuál es su criterio al respecto?
En una época contrarrevolucionaria brutal que empezó con la ruptura de Breton-Woods por Nixon en 1971 y con el derrocamiento de Allende en 1973 –por poner dos hitos emblemáticos—, resulta cuando menos sorprendente que, de pronto, tantos intelectuales supuestamente de izquierda se empezaran a interesar por el eurocentrismo, por el micropoder, la psicología interpersonal, la identidad, etc., etc., y dejaran simultáneamente de interesarse por los mercados financieros, los mercados de trabajo, los salarios reales, la demanda efectiva, la tasa de filiación sindical, la calidad de la democracia, la financiación de las campañas electorales, el acelerado cambio climático, el agotamiento de los combustibles fósiles, por cómo viven los ricos, por las estructuras de poder dentro de las grandes empresas transnacionales, por la industria armamentística, por el crecimiento del narcotráfico… En todos esos apartados se han registrado grandes cambios que explican mucho de lo que ha pasado en el mundo políticamente en los últimos 30 años. Sin embargo, estos caballeretes se lo pasan muy bien y cobran sueldos en universidades norteamericanas por "deconstruir" al colega, por hablar de la identidad, de si alguien es un poco homosexual y un poco heterosexual, un poco árabe y un poco judío, ese tipo de asuntos… Eso no está del todo mal, pero me niego a decir que es política, la política es lo de siempre desde Aristóteles y la gran Aspasia: lucha de clases, organización de la consciencia colectiva, democracia, economía, distribución del producto social, economía política crítica. Y contra todo eso, en la vida académica de los EE.UU., Europa occidental y América Latina, ha habido en las tres últimas décadas un ataque oscurantista tan pertinaz como brutal, un ataque frente al cual estos señores, lejos de protestar, han colaborado por la vía de allanarse cambiando de tema...
Cuando yo me dedicaba más profesionalmente a la filosofía, dediqué un buen tiempo de estudio al problema de la identidad personal, que es un asunto filosófico-teórico muy complicado. Hume, por ejemplo, fue un gran filósofo de la identidad personal, y planteó el problema con un nivel de sofisticación no tan fácil de entender hoy, salvo por filósofos profesionalmente entrenados, porque es una cuestión metafísica muy compleja: ¿en qué sentido puedo decir que soy la misma persona de hace 30 años? Locke había dado un conjunto de criterios para poder responder afirmativamente a eso. Hume destruyó filosóficamente con gran inteligencia e ingenio conceptual esos criterios, y negó que pudiera afirmarse la identidad personal sobre bases de continuidad de tipo lockeano. Muy bien, es una gran discusión filosófica. Filosófico-teórica, para ser precisos. Pero la filosofía política es otra cosa. Hume tiene una historia de Inglaterra y una filosofía política y económica fabulosas, y en todas esas obras suyas de filosofía práctica no mezcla las cosas boba y confundentemente, y no pierde una sola palabra sobre el problema de la "identidad"...
¿Cuán útil ha sido o es, ahora mismo, un debate sobre la libertad dentro del marco del 34 Festival Internacional de Cine de La Habana?
Me pareció muy bien. Tomé notas de todas las intervenciones y, en especial, de la de Alfredo Guevara, que para mí es alguien entrañable y a quien tengo mucho respeto por su biografía de revolucionario. Me gustó mucho oírle expresar la idea de que no quiere morirse sin ver cómo Cuba se convierte en un laboratorio para experimentar políticas de izquierda alternativas en libertad y democracia, en un sentido serio y no falsario o puramente propagandístico. El mundo y Cuba lo necesitan. Acabo de salir de una charla con historiadores económicos y sociales en la que se ha hablado también del futuro económico de Cuba. En el debate ahora vivo entre "cuentapropistas" y "cooperativistas", como formas alternativas de desestatizar buena parte de la economía cubana, por ejemplo, yo soy claramente partidario de la vía de las cooperativas democráticas de trabajadores. Me resulta evidente también que hay que introducir mecanismos de mercado. Pero una vez más, hay que saber que hay muchos tipos de mercados, y muchas constituciones políticas distintas de los diferentes tipos de mercados. Hay que saber qué mercados son muy peligrosos y deben ser regulados democráticamente de forma severa y estricta (el del trabajo, el del dinero y el inmobiliario, sobre todo), y qué mercados, en cambio, tienen menor transcendencia política. Mercado no se opone a plan administrativo público. No hay mercados no regulados y no-planificados, ni siquiera en el capitalismo supuestamente más puro (salvo en los malos libros de texto y en los panfletos ideológicos). El problema es, pues, también, cuáles son los mejores planes para la regulación de los distintos mercados, y a favor de quién se regulan políticamente. Y es también cómo construir una administración pública eficaz, una administración que funcione de verdad, y que no sea una cadena de irresponsabilidades en la que los que más mandan supuestamente son los más impotentes a la hora de lograr poner por obra lo decidido. El capitalismo ha consistido históricamente en un uso particularmente perverso (y cíclicamente catastrófico) de los mercados (particularmente de los tres antes mencionados), y hay que saberlo para enfrentarse a su cultura económica con decisión y con precisión, sin cometer los errores del socialismo real y de la socialdemocracia tradicional. El siglo XX no ha pasado en vano, el fracaso espantoso del socialismo real y la tragicómica capitulación de la vieja socialdemocracia ante el neoliberalismo nos han enseñado algunas cosas
Antoni Domènech es el editor general de SinPermiso.