martes, 19 de marzo de 2013

“Un manotazo duro, un golpe helado, un hachazo invisible y homicida, un empujón brutal te ha derribado”.


Un manotazo duro, un golpe helado, un hachazo invisible y homicida, un empujón brutal te ha derribado”.

Esa cruel jugarreta que el destino le hiso a la historia y al pueblo  de Venezuela, para desconocer los resultados electorales del 7 de octubre pasado, en los cuales nuestro Hugo Chávez fue electo como el gigante inmortal comandante de la revolución venezolana. Ese absurdo, ciego, caprichoso y fatídico  destino le da, a esa disparatada oposición venezolana, otra oportunidad para detener el proceso revolucionario iniciado por el, ahora, eterno, presidente de Venezuela. No podemos subestimar esta “casualidad” tan casual.  Los enemigos de la revolución le van a sacar punta a este inesperado hecho, porque entre otras cosas, ellos apostaron siempre a desaparición física de Chávez y nosotros no debemos subestimar la ausencia física de Chávez a pesar de que nos dejo, para todos, su Patria Querida, sus canciones y sus poemas, sus misiones. Sus proyectos, su camino andado junto con nosotros y por si fuera poco: el rumbo socialista que debemos seguir...
El compensación más valiosa que, por ahora, hemos obtenido en esta batalla por la vida de nuestro Comandante Presidente Hugo Chávez Frías, es la de que ahora, Chaves somos todos. Y tenemos una dirección  más colectiva. Porque nos dejo un sucesor;  pero no un vocero ni un interprete exclusivo de su pensamiento.  Como lo dije en otro artículo, y lo han dicho muchos otros:  Los enemigos de la revolución y del socialismo, encontraran, desde ahora, un Chávez en cada venezolano, no un intérprete ni un vocero, un Chávez.  En cada venezolano o venezolana que alguna vez le haya salido desde el fondo de su alma bravía indígena, negra, blanca o mestiza,  el Gloria al Bravo Pueblo que es hermano de la espuma, de las garzas, de la rosas y del Sol, arrullado por la viva diana de las aguas entre los morichales y las brisas de nuestras sabanas infinitas. Ese juramento colectivo ante la historia, pasada, presente y futura, no puede quedarse en la pura consigna de que “Yo soy Chávez”, Ahora debemos, tenemos  que convertirla en una realidad, si no queremos que esta nueva ofensiva del imperialismo yanqui,  a través de sus agentes y “contratados” que operan al lado de la oposición venezolana,  nos arrebaten la Patria Democrática y Socialista por la que ya tantos venezolanos arriesgaron y dieron su propia vida.
Ellos vienen con todo, desde tratar de sabotear el proceso electoral, mediante el asesinato de su propio candidato, pasando por el desabastecimiento, el saboteo a los servicios, la especulación con los precios de alimentos, la explotación del atraso cultural mediante el uso de ritos, embrujos creando una confrontación imaginaria en el mundo de una fantasía infantil de los “jinetes sin cabeza” “La Llorona” y los cientos de “aparecidos” y las “animas en pena” de la imaginería latina. Ya hablan de una guerra de la santería cubana contra los cristianos venezolanos, como si  en las Montañas de Sorte no estuviera María Lionza, el negro Felipe, La “corte negra” “La corte médica”, “La Corte libertadora” La malandra o café, la  chamarrera o llanera del espiritismo,  no estuvieran o no fuera venezolanas y el cristianismo no existiera en Cuba.   Menos mal que el único muerto que votará millones de veces en estas elecciones es Hugo Chávez Frías.   Todo eso aderezado con la pretensión de hacerse pasar como revolucionarios, amigos de Chávez y defensores del chavismo. Y para completar el cuadro, Descalificar al Consejo Nacional Electoral para desconocer los resultados electorales y crear condiciones nacionales e internacionales para una intervención internacional, al estilo de lo que están haciendo en Siria.
Por otra parte desde el campo revolucionario surgen algunas posiciones divisionistas tratando de sembrar cizaña y creando discordias internas infantiles, que solo refuerzan los planes de la contrarrevolución. No voy a decir nombre. Como es la de tratar de responsabilizar al gobierno por la devaluación del bolívar, por el des-abastecimiento, por el desvió de la divisas otorgadas por Cadivi y el Sietme hacia la especulación y el trafico de dólares. Por supuesto que, a pesar de esas derrotas,  hoy la unidad interna esta más blindada que nunca y esas voces, una vez más,  se pierden en los desiertos de la torpeza política. Pero no nos debemos confiar. Creo tal como lo afirma Ángel Pérez Pírela en un art. publicado “El desenlace de la campaña dependerá entonces de factores que pueden ser controlables. Dependerá de si nos dormimos en nuestra tristeza, si nos anclamos en un recuerdo pasivo, si nos eternizamos en un funeral continuado, si nos perdemos en una defensa contra ataques rastreros, o si, por el contrario, despertamos del letargo de una melancolía sin precedentes, y asumimos el futuro con propuestas precisas y soluciones de problemas, así como lo hubiera hecho Chávez.”
La oposición venezolana es estólida y no tiene escrúpulos para cualquier canallada eso le impedirá de nuevo, la realización de sus siniestros planes contra el pueblo de Venezuela. Empezar su campaña acusando a la  familia de Chávez y a Nicolás Maduro de utilizar la muerte y el cadáver de Chávez para hacer campaña electoral además de una canallada es una torpeza electoral mayúscula. Insistir en que Chávez murió y fue embalsamado en Cuba después que millones de venezolanos desfilaron ante su cadáver y lo vieron. De varios testimonios  incluyendo el del propio Fidel Castro, de pruebas escritas y visuales como la fue la foto con sus hijas,  es  propio de una frenética  extraviada y enferma mentalidad.
Llegar a la bajeza de acusar a Chávez  y a su familia de tener depositado en bancos extranjeros  más de 2.000 millones de bolívares sin presentar ni una sola evidencia ni un solo indicio, a pesar de que con todo el apoyo que tienen del fascismo, el sionismo y el narcotráfico internacional y podría fabricar pruebas de depósitos y cuentas bancarias ficticia.  Aun así no han podido hacerlo.  Los acusan de poseer mansiones, y propiedades en el Edo Barinas y  en todo el mundo pero ni siquiera una foto, ni un documento. Todo es una campaña mediática iniciada desde el extranjero a través de las grandes cadenas de comunicación.  Pero ellos no se preocupan en aclarar las dudas sobre el origen de sus recursos económicos. Como si los venezolanos fuéramos una pila de tigres “apendejeados”, que se pisan las bolas cada vez que se sientan.
Sobre esas cosas es que exigen un debate cara a cara con Nicolás Maduro   para tener un escenario y un altoparlante desde el cual seguir ofendiendo a los venezolanos, Como si la campaña electoral no fuera un debate político donde se confrontan ideas proyectos e intereses económicos que es lo que comporta una campaña electoral limpia decente y leal.  Por eso hay que tener mucho cuidado y no caer en estas ni en otras trampas y/o provocaciones, como es la de banalizar la confrontación electoral en torno al uso de unas gorras o el nombre del comando de campaña o la falta de papel sanitario o responder sus acciones violentas con más violencia. Hay que dejarlos que sigan corriendo persiguiendo las latas que arrastran su propio rabo.   
De nuevo, pero ahora con más pertinencia está en juego la democracia socialista venezolana. Nicolás Maduro es un excelente candidato para continuar, junto con nosotros,  la obra de Chávez y no lo podemos dejar solo. Como muchas veces lo hicimos con Chávez  y  con Bolívar.  

José Machete.